martes, 20 de febrero de 2007

¿PERDONAS O NO PERDONAS?

por Trujo
Años de caminar juntos, de compartir lo lindo, lo difícil, lo sorprendente y lo sorpresivo.... noches de calentura entre tus piernas y tus pechos y tu saliva. Noches de calentura conpaños húmedos, y vómito y angustia. Paseos por la playa descalzos tomados de la mano y soltarse corriendo a ver quién llega primero a la ola, y hacer el amor desnudos en agua salada, con el vaivén del mar que cubre tus desnudez travieza, y a momentos te muestra del pubis hasta la cien, y yo mientras tanto te hago el amor, y nos confundimos como la rémora y el tiburón...o paseos solos, o tú o yo, por la sala de un hospital esperando a que te digan que él o ella están bien, que puedes respirar, porque tu media naranja sigue aquí, cerca, a tu lado.
Tras conocer tus gestos, y tu mirada, adivinar las muecas y las manías, el aroma de tu mañana y el sonido justo antes de dormir. Cómo te gusta desayunar, y si abusas en la comida de la sal.... como te emborrachas con dos bebidas, y te muestras atrevida, o lloras al recordar, y cuando hablas dormida, o como paras tu piquito al caminar temprano, medio dormida al ir al baño.

Te conozco al dedillo, y me conoces como la palma de tu mano... y de pronto, hablas diferente, y contestas enojada. Aquello en lo que estuvimos de acuerdo quince años ya no te parece, y si digo “sí” para ti inevitablemente es “no”, si te llamo al celular me contesta tu buzón, y hueles a jabón barato de pronto, tarde durante el día. Todo tu tiempo te lo absorben tus amigas, o el gimnasio, o el trabajo con esas juntas tan largas y repentinas... y ya no comemos juntos, y sale el viaje de trabajo. Y me encuentro en medio de una de tantas escenas de una comedia romántica donde todo el público sabe de inmediato lo que pasa, menos el objeto de la infamia...

Años de caminar juntos.... años de recorrer el mundo.... un colmillo retorcido, tan retorcido que no hay forma de evitar la pregunta que te apunta con un dedo, y te lleva contra una pared, atrapada entre la verdad y la mentira: ¿me engañas?
Silencio calcinante, mirada que te evita, saliva que atraganta... la mirada es tan pesada que te cubre como lava y te carbonizas culpable. ¿Cómo, cuándo, dónde, quién? Solo son detalles, detalles que no me importan, que no interesan, que no escucharé.... porque me obligaste a preguntar, y ya ese solo hecho me desangra el alma, y me enfría la lava, convirtiéndome en una estatua de piedra.... y de pronto un ruido desde dentro de la roca la estremece.... y el mundo tiembla... y llora... y ríe.... la roca se parte en dos, y una mariposa emerge del capullo creado del dolor de la mentira, y emerjo yo, nuevo, curado, nuevamente comenzado, con el mundo frente a mi. Ten la cáscara de quien era, te la regalo para que duermas junto a ella, mis restos pasados y tu arrepentimiento para quitarte el frío. Yo.... ¡ya volé!

¿Y tú: perdonas o no perdonas?

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